martes, 4 de septiembre de 2012

Arigato, auténtica comida japonesa


No sólo los amantes del buen sushi se enamoran de Arigato. Este acogedor restaurante, ubicado en el norte de Bogotá (Calle 76 con 12) es un excelente lugar para aquellos que adoran el pescado fresco y les gusta experimentar con los sabores asiáticos.  Sus dueños son una pareja de japoneses que basan su trabajo en la comida de calidad. En Arigato el pescado siempre es traído directamente desde la Costa del Pacífico chocoano, está fresco y se prepara con cuidado, con pasión. Arigato tiene además otra característica ganadora: sus excelentes precios. Está abierto de lunes a viernes y ofrece combo de almuerzo que incluye tres platos fuertes, ensalada y sopa, con posibilidad de incluirle adición de sushi. La carta también cuenta con platos tradicionales como Sopa de Miso, Ensalada de algas de mar, Shiromi Zakannano (pescado frito con Aninke), Atsu Don (cerdo apanado) y  Onigiri (bolitas de arroz rellenas de cerdo o ciruela salada) ,entre otros. Un restaurante sencillo, delicioso y sin duda, recomendadísimo. Más información en el teléfono: 2480764.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Tinta indeleble, para conocer a fondo a Guillermo Cano



Un 12 de agosto de 1925 nació en Bogotá Guillermo Cano, periodista consumado, “cronista taurino, deportivo, hípico, cultural y político”; director desde 1952 del diario El Espectador y valiente defensor del buen periodismo, que no dudó en denunciar a narcotraficantes y mafiosos, quienes finalmente el 17 de diciembre de 1986 enviaron sicarios para acabar con su vida.
Recordar quién fue Guillermo Cano o cuál fue su aporte al desarrollo del periodismo mundial; leer sus propios escritos, entender por qué se convirtió en el símbolo de la libertad de prensa; y de paso, hacer un viaje al interior de su familia, sus amores, sus sueños y el periódico donde creció, aprendió y dirigió, es la invitación que hace a los lectores el libro Tinta indeleble: Guillermo Cano, vida y obra.
Presentado en el mes de abril, durante la Feria del Libro de Bogotá, este documento periodístico está divido en tres grandes capítulos. El primero es su biografía, escrita por Jorge Cardona Alzate, editor general de El Espectador; el segundo es la crónica del trabajo de Cano como cronista y reportero, que estuvo a cargo de Carlos Mario Correa Soto, profesor de la Universidad Eafit y finalmente, un análisis de su etapa como escritor y columnista, que estuvo en manos de la periodista Maryluz Vallejo Mejía, acompañada de una impecable selección de crónicas, columnas y reportajes publicadas por Cano entre 1944 y 1986.
Como asegura en el prólogo del libro su editora, Marisol Cano, el objetivo de éste fue: “Rastrear a Guillermo Cano. Encontrarlo en la memoria de sus familiares, amigos y colegas. Afinar la mirada para detectar su presencia en 15.790 ediciones de El Espectador. Seguir minuciosamente las huellas que pudieran hablar de su carácter, su pensamiento, sus gustos, sus filias y sus fobias. Atrapar a un Guillermo Cano integral. Eso buscábamos…” Un libro recomendando, que vale la pena tener en la biblioteca para leerlo sin afán y para volver a él, una y otra vez.

* Aquí les dejo las primeras 30 páginas del libro: Tinta indeleble: Guillermo Cano, vida y obra 
* Más información: Fundación Guillermo Cano

martes, 20 de marzo de 2012

Los "Tres ataúdes blancos" de Antonio Ungar


Pedro Akira es un joven candidato que quiere quitarle la presidencia a Tomás del Pito, el curtido político que gobierna muy a su manera y bastante dictatorial por cierto, un país latinoamericano llamado Miranda. 
Padro Akira será asesinado y su más cercano grupo de asesores decide que para no perder los esfuerzos alcanzados, la única manera de salvar la nación y  la "democracia", es ocultar la noticia y suplantar al líder. Por lo menos por un tiempo. Sin embargo, como todas las mentiras ésta también tendrá consecuencias inimaginables. Sobre todo cuando un  hombre del común se convierta en el protagonista de la historia. 
Con Tres ataúdes blancos, el escritor colombiano Antonio Ungar  se hizo merecedor del prestigioso Premio Herralde 2010 y logró que su nombre de nuevo se ubicara entre el grupo de los más talentosos escritores de la actualidad. Ya antes había sorprendido con dos libros de cuentos, ampliamente aplaudidos: Trece circos comunes (1999) y De ciertos animales tristes (2000); además, con dos novelas: Las orejas del lobo (2006) y Zanahorias voladoras (2004). Ahora el turno fue para Tres ataúdes blancos, donde Ungar tomó mucho de la realidad de su país y de América Latina, para crear una historia de ficción con mucho humor. Su protagonista es un solitario bebedor, al que le gusta tocar el contrabajo y quien desgasta sus días sin esforzarse mucho. Un hombre que el día menos esperado, verá como a su vida cambia radicalmente mientras la aventura, el amor, la corrupción, la violencia y la realidad de su país, se convierten en elementos decisivos para su felicidad. 

Para leer: Estas son las primeras 30 páginas de Tres ataúdes blancos (Descargar)