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domingo, 26 de junio de 2011

My Life as an Undocumented Immigrant

Esta es la historia de un periodista que nació en Filipinas, creció en Estados Unidos, logró trabajar en importantes periódicos y un día, decidió contarle al mundo que era indocumentado, a través de este valioso texto que vale la pena leer en inglés. 

My Life as an Undocumented Immigrant
By José Antonio Vargas
One August morning nearly two decades ago, my mother woke me and put me in a cab. She handed me a jacket. “Baka malamig doon” were among the few words she said. (“It might be cold there.”) When I arrived at the Philippines’ Ninoy Aquino International Airport with her, my aunt and a family friend, I was introduced to a man I’d never seen. They told me he was my uncle. He held my hand as I boarded an airplane for the first time. It was 1993, and I was 12.
My mother wanted to give me a better life, so she sent me thousands of miles away to live with her parents in America — my grandfather (Lolo in Tagalog) and grandmother (Lola). After I arrived in Mountain View, Calif., in the San Francisco Bay Area, I entered sixth grade and quickly grew to love my new home, family and culture. I discovered a passion for language, though it was hard to learn the difference between formal English and American slang. One of my early memories is of a freckled kid in middle school asking me, “What’s up?” I replied, “The sky,” and he and a couple of other kids laughed. I won the eighth-grade spelling bee by memorizing words I couldn’t properly pronounce. (The winning word was “indefatigable.”)
One day when I was 16, I rode my bike to the nearby D.M.V. office to get my driver’s permit. Some of my friends already had their licenses, so I figured it was time. But when I handed the clerk my green card as proof of U.S. residency, she flipped it around, examining it. “This is fake,” she whispered. “Don’t come back here again.”
Lea el texto completo aquí!

Es

martes, 22 de febrero de 2011

Recordando a Malcolm X

 "No juzgamos al hombre por el color de su piel. No te juzgamos por ser blanco; no te juzgamos por ser negro; no te juzgamos por ser moreno. Te juzgamos por lo que haces y por lo que practicas. Y mientras practiques la maldad, estaremos en tu contra. Y para nosotros, la principal, la forma más grande de maldad es la que se basa en juzgar a un hombre debido al color de su piel..." 

Así lo dijo Malcolm X el 16 de febrero de 1965, cinco días antes de morir asesinado. Una semana como esta, hace 46 años, falleció por culpa de 16 disparos que le robaron el aliento. Ese mundo del que él hablaba, ese mundo que le tocó vivir, no dista mucho del que nos toca vivir a nosotros.

Como el 2011 es el Año Internacional de las Comunidades Afrodescendientes -proclamado por la ONU-, me pareció una excusa perfecta para recordar a este líder, reconocido como uno de los más influyentes afro estadounidenses que han existido.


Algunas de sus frases…
“No puedes separar la paz de la libertad, porque nadie puede estar en paz, a no ser que tenga su libertad”

"A race of people is like an individual man; until it uses its own talent, takes pride in its own history, expresses its own culture, affirms its own selfhood, it can never fulfill itself"

“A man who stands for nothing will fall for anything"

“La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy”

"Nunca nos comunicamos si nosotros hablamos un idioma y él otro. Nos dedica el lenguaje de la violencia, mientras nosotros nos desgañitamos en pobres razonamientos pusilánimes, imaginando que va a entendernos. Aprendamos a hablar su leguaje. Si se expresa con un fusil, hablémosle de fusiles...(Diciembre de 1964)

"If you're not ready to die for it, put the word 'freedom' out of your vocabulary"

Publicaciones y enlaces recomendados sobre Malcolm X…

En audio y video, escúchelo y véalo